Aprender lengua de señas e integrar a la comunidad sorda es un paso fundamental para garantizar los derechos humanos y la accesibilidad real.
¿Por qué es importante?
Identidad, no enfermedad: La comunidad sorda se autopercibe como una minoría lingüística y cultural. La Lengua de Señas Argentina (LSA) es una lengua natural con gramática propia, no simple mímica.
Rompe el aislamiento: Más del 90% de los niños sordos nacen en familias oyentes. Dominar la LSA evita la deprivación lingüística y afectiva desde la infancia.
Acceso a derechos básicos: Permite que las personas sordas puedan atenderse en un médico, declarar ante la justicia o trabajar sin depender de barreras del entorno.
¿Cuántas personas sordas hay en Argentina?
Usuarios de LSA: Se estima que hay unas 200.000 personas sordas que la utilizan como su lengua principal.
Universo total: Si se suman todos los niveles de pérdida auditiva (hipoacusias, secuelas por edad, etc.), la cifra supera las 940.000 personas, lo que representa cerca del 18% del total de las discapacidades en el país.
Logro clave: Desde abril de 2023, la Ley 27.710 reconoce legalmente a la LSA como una lengua natural y originaria en todo el territorio argentino, obligando al Estado a garantizar su accesibilidad.